jueves, 7 de noviembre de 2019

El momento en chile

A propósito de la violencia, a mi edad he vivido la violencia en todas sus formas, como la gran mayoría de las personas en el mundo y particularmente en este Chile tantas veces traicionado.
Por ello mi completo rechazo a toda forma de violencia, especialmente a la que se muestra amiga, porque se que a poco andar se volverá en mi contra, si bien puedo comprender el estallido de violencia en una parte importante de la población maltratada y empobrecida por años,también comprendo que la violencia no ha producido transformaciones permanente en ninguna parte del mundo y que quienes se hacen con el poder o la promueven como forma de transformación, terminan siempre empleándola contra los pueblos a quienes dicen defender cuando las cosas se ponen difíciles y el pueblo quiere decidir por si mismo.
Hoy en los cabildos, en las marchas veo un signo distinto, un creciente rechazo a toda forma de violencia, y a todo bando que la promueva.
Al parecer hemos empezado a comprender que la violencia ejercida contra otros termina llegando a nuestras casas, que el silencio cómplice frente a la violencia, termina en dolor y sufrimiento para todos.
Incluso aquellos que hacían "análisis" de la violencia en solidaridad con alguno de los bandos, han empezado ahora a condenar la violencia de cualquier bando. 
Por cierto están los temerosos, que creen que el ataque a la propiedad privada es reprochable y debe detenerse porque el mundo se acabará, pero no les parecen dignos ni de mención los muertos y heridos de un sistema violento y represivo.
Afortunadamente estos últimos son pocos, solo unos cuantos elementos recesivos, la gran mayoría de la población comprende, que de la violencia no saldrá nada bueno y la rechaza y se organiza, gente que sabe que esto va sin "lideres", sin "representantes",  y sin violencia, esto va con la participación y la organización social, y no se desvía en lo secundario, la lucha es no violenta y no se detendrá. 
La ultima vez que nos detuvimos en Chile y nos fuimos a casa, ya sabemos que paso, por eso estamos en esto, los dejamos hacer y se dedicaron al lucro personal, el "amiguismo", hicieron vista gorda y finalmente sacaron su tajada pequeña.También se debe reconocer, no era mucho lo que podían hacer, el estado nación estaba siendo atacado, se comenzaba  desaparición, los mismos sostenedores del estado nación, terminaron liquidándolo con su propia corrupción.
Hoy es evidente que el estado es incapaz de contener el saqueo a los pueblos por parte de las grandes multinacionales, la malvada concentración de la riqueza en manos de unas pocas familias, la cruel desigualdad sostenida por quienes creen ser mas o mejor que los demás. Habrá que darse una nueva organización, por sobre los estados nacionales, tal vez sea momento de pensar en una gran nación Humana Universal.
Fuerza chile, la no-violencia es la única revolución posible, cambiar desde la forma de luchar.