Cada vez me resulta mas evidente esa frase de Ortega y Gasset, como la razón se apoya en la fé. Las "grandes" referencias sociales argumentan sus acciones con "verdades" que dejaron de serlo hace muchos años,al mostrar su inaplicabilidad, verdades que no resisten ni un solo análisis critico. Tal es así, que la mas mínima critica a estas verdades despierta una respuesta emocional por lo general violenta, ilustrando muy claramente en que están sostenidas.
Por cierto, el que aun se hable de verdades es un gran indicador de la falta de conocimiento respecto del funcionamiento humano. Aun se "cree" que las ideas (especialmente las propias) indican verdad, no se las ve como lo que son, "esquemas de interpretación, epocales e históricos.
El hecho de que las verdades cambian con la época, con la historia, (como sucedía no hace muchos años cuando los grandes pensadores de la época de los hermanos Wright señalaban que nada mas pesado que el aire puede volar...y los pájaros les revoloteaban en sus cabezas) no es indicador para el hombre actual de que la verdad es histórica, al contrario, cada nueva "verdad" solo le indica que la anterior era "falsa", que esto que creo ahora si que es la verdad. ¿Que simpleza, que ingenuidad, que ignorancia?.
Y es que se tiene tanta fe en que la razón, nos traerá seguridad, nos dará libertad, que ojala nada cambiara y nuestras verdades se mantuvieran firmes, para no enfrentarnos al temor que genera la pérdida de control. Desde los hechos mas cotidianos a los mas complejos en todos podemos ver el reflejo de estos temores y de esta fe en que la razón resolverá todo.
Estas verdades aceptadas llegan a tal grado de fe, que un "buen argumento" (esto es un argumento que se ajuste a lo aceptado) es suficiente para justificar cualquier acto, siempre que ello me permita aunque sea en apariencia, mantener "mi vida" inalterada. Así sucede que personajes embestidos de "sabiduría" de conocimiento" por títulos honoríficos del mas variado origen, hacen "declaraciones" de las mas absurdas llenas de frases hechas y grandes sectores de la población creen esas verdades aunque ellas mismas en su fuero mas interno, experimenten estas verdades totalmente al revés. Manteniéndose fieles a la creencia de que "es mejor malo conocido que bueno por conocer", reflejando el enorme temor a lo desconocido, a lo nuevo, al cambio (que siempre es desconocido) y como consecuencia al desarrollo al crecimiento, al aprendizaje, sinónimos de cambio, de novedad.
Asi es como hoy tenemos a los nuevos "astrólogos" esos que antes orientaban a los emperadores y reyes con sus augurios y pronósticos basados en su conocimiento de las estrellas, la naturaleza, dioses y otros diversos objetos.
Utilizaban un lenguaje que solo ellos conocían y que no decía nada pero que sonaba razonable a la luz de verdades aceptadas por todos. Esto nuevos "astrólogos" hoy llamados "economistas" son de una verborrea impresionante, que no dice nada, y cuando se les apura por una explicación, sencilla , entendible, exclaman, (como entonces) que la materia de que se trata es muy compleja, que no hay "verdades" simples, que la "ciencia económica " es entendible solo por unos pocos (casualmente ellos mismos) y que debemos confiar en sus prediciones y gran conocimiento.
Y la gran mayoría queda conforme y repite sus frases mas rimbombantes como si conocieran su sentido, tratando de explicarse a así mismos como es que toda la gran riqueza que genera este "modelo" económico quede en manos de unos pocos cada vez menos y que la distancia entre los pobres y los ricos crezca cada día, sin que se pueda hacer mucho, ya que "los mercados" y "sus leyes" son incomprensibles (¿como las acciones de los dioses?) para el hombre común.
Ya vendrán tiempos mejores, pues hoy se están gestando en el interior del ser humano nuevas "verdades", y nuevos modelos, en los cuales el ser humano comprende que el bienestar de pocos es el sufrimiento de muchos, que todo verdadero bienestar es de todos y para todos.
lunes, 3 de octubre de 2011
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